Isabel Soto, actriz bilingüe con base entre España y Los Ángeles, decidió abrir un nuevo capítulo en su vida con Just a Mom, un canal de YouTube que nació tras convertirse en madre hace casi tres años. Reconocida por su versatilidad en cine, televisión y teatro, encontró en la maternidad un motor creativo que la llevó a compartir experiencias y conversaciones con especialistas, colegas y amigas.

El proyecto surgió de las preguntas que recibía constantemente en redes sociales, especialmente sobre fecundación in vitro y maternidad en solitario. Muchas mujeres le escribían contando procesos largos y dolorosos, algunos con varios intentos fallidos, otros con dudas sobre cómo organizarse sin pareja. “Mi embarazo fue genial, pero mi parto fue complicadísimo”, confiesa, convencida de que hablar sin filtros es necesario para romper con las fantasías idealizadas que todavía rodean la maternidad.

La presión de la maternidad perfecta

La presión social sobre la “madre perfecta” es otro de los temas que aborda en su canal. Isabel reconoce que siempre soñó con ser mamá, incluso más que con ser actriz, pero también tuvo que enfrentar el peso de las expectativas religiosas y culturales. “Lo ideal es una ilusión, no es algo factible”, asegura, tras un proceso personal de renuncia a esa imagen de perfección que tantas veces se impone.

En Just a Mom, Isabel se acompaña de mujeres con historias inspiradoras. Ha invitado a actrices y amigas, pero también a madres solteras y migrantes que enfrentan realidades duras. Relata el caso de Cayetana, madre de dos hijos, cuya hija no fue reconocida por el padre, y el de Verónica, a quien llama Lila, que emigró sola con su hijo.

“En la clase de mi hijo, que tiene dos años, tres niñas no están reconocidas por sus padres. Estamos hablando de 2026, de mujeres de 40 años, españolas, y aún así los hombres no reconocen a sus hijas. No es un tema de barrios, es algo que sigue ocurriendo y no se habla”.

Visibilizar para transformar

Para Isabel, visibilizar estas historias es la clave para generar conciencia.

“Si callamos, parece que todo está bien, que hemos mejorado como sociedad, que las mujeres estamos más empoderadas. Pero no es así. Y también, como madre de un varón, siento la responsabilidad de criarlo con valores, con respeto hacia la mujer, para que el día de mañana no se aparte de sus responsabilidades si tiene hijos”.

La maternidad también ha transformado su manera de vivir la actuación. Tras meses sin trabajar por falta de apoyo y guardería, su primer rodaje fue de 12 horas. “Antes me parecían eternos, ahora lo viví distinto: estaba agradecida de estar trabajando”, dice. Hoy, instalada en Los Ángeles, se prepara para un nuevo proyecto con Fumero Films, productora latinoamericana que ha crecido en los últimos años y que ahora colabora con artistas como Maluma. “Me enorgullece mucho formar parte de su próximo proyecto”, añade con entusiasmo.

Más allá de su carrera, Isabel insiste en que Just a Mom es un espacio para acompañar y escuchar. No se trata de endulzar la maternidad ni de mostrar solo lo bonito, sino de hablar de lo que realmente pasa: los miedos, las dudas, las frustraciones y también las alegrías. “La maternidad es durísima, y no hay que endulzarla. Lo bonito es vivirla, con todo lo que implica”.

Con Just a Mom, Isabel Soto abre un espacio de resistencia y verdad, donde la maternidad se muestra sin filtros y con todas sus contradicciones. Entre España y Los Ángeles, entre la actuación y la crianza, construye un puente que conecta experiencias personales con reflexiones colectivas.

By Eridani Salazar

Me encantan los videojuegos, la música que conecte con mis emociones y cargar la pila con uno que otro chismecito.

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