Yudit Camacho, mejor conocida como Cucharamía, ha conquistado a miles de seguidores con su estilo cercano y honesto en la cocina. Inspirada por la herencia culinaria de su madre, Yudit se ha convertido en un “Recetario Viviente”, capaz de tener siempre una receta lista para cada ocasión. Su proyecto nació desde la autenticidad y el amor profundo por la gastronomía, y hoy se ha transformado en un espacio digital donde cada preparación cuenta una historia.
En entrevista con Esjappi, Yudit comparte cómo venció el miedo al “qué dirán”, cómo la cocina se convirtió en un puente con su familia y seguidores, y cuáles son los sueños que aún quiere cumplir.
El salto de las fotos a los videos
Aunque siempre fue extrovertida, Yudit confiesa que grabar su primer video fue un reto.
“Al inicio todo eran fotos. Podía estar en pijama cocinando y mi hija tomaba las imágenes. Pero cuando llegó el tema de los videos pensé: ‘sí puedo hacerlo’, aunque me costó trabajo porque sentía como si estuviera saliendo en televisión. Mi hija me decía: ‘mamá, suéltate más, sé natural, como tú eres’. Me intimidaba un poco la cámara, pero al final me gustó mucho porque me acercó más a la audiencia. Los primeros videos sí se notaba la inseguridad, y siempre digo que también influye la edad: tengo 54 años y no es lo mismo para los jóvenes que nacieron con esta tecnología que para nosotros. Tuve la fortuna de que mis hijos estaban en casa por la pandemia y me ayudaron muchísimo”.
La creadora recuerda con cariño la primera vez que alguien la reconoció fuera de casa.
“Fue en el aeropuerto de la Ciudad de México. Bajaba de un vuelo y alguien me gritó: ‘¡Ey, tú eres la de los videos!’. Se me hizo muy curioso. Aquí en La Paz, o en Sinaloa, sí me pasa seguido. Me dicen: ‘Te vi, pero me dio pena saludarte’. Y a mí se me hace muy bonito, porque he conocido gente increíble. Te juro que haciendo fila en el supermercado me han dicho: ‘oye, yo te sigo, estoy de vacaciones, soy de Mexicali o de Ensenada’. Y terminamos tomando un café. Hasta amistades he hecho gracias a esto. Ha sido muy lindo porque me ha acercado mucho a la gente”.
Yudit combina su rol de madre con la creación de contenido.
“Mis hijos ya están grandes: Miguel tiene 25 años y Andrea acaba de cumplir 30. Andrea vive en Tijuana, pero la veo cada mes y medio porque me ayuda mucho con mis videos. Ella siempre ha sido la parte creativa de mi cuenta. Miguel, por su parte, se dedica al cine. Así que los dos me aconsejan, me animan, me ayudan. Ha sido una dinámica muy padre con ellos. Vivo sola con mi esposo, pero estar cerca de mis hijos me convierte en la mamá más feliz del mundo”.
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De las redes a la televisión
El salto a la televisión fue otro momento decisivo.
“Me dio muchísimo gusto porque yo crecí con ella. Mi generación fue la que se formó viendo programas, así que cuando me invitaron me sentí muy honrada y emocionada. Era un reto distinto a lo que hago en redes, pero el haber trabajado con videos me dio bases y seguridad para enfrentar las cámaras. Pensaba mucho en mis padres, que ya no están. Imaginaba lo emocionada que hubiera estado mi mamá al verme en un programa preparando recetas. Para mí fue súper emocionante y me siento muy honrada de que alguien pueda inspirarse en lo que hago”.
Yudit no descarta participar en un concurso gastronómico.
“Sí me animaría. Me gusta mucho crear y estoy acostumbrada a trabajar bajo presión: somos restauranteros, tenemos cuatro restaurantes en La Paz, así que sé lo que es ese ritmo. Me encantaría participar en un programa de competencia, aprender, conocer gente nueva y crear recetas. Sería muy interesante”.
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Inspirar a través de la autenticidad
La creadora reconoce que su historia es ejemplo de que nunca es tarde para cumplir sueños.
“Yo les diría que se animen a hacer todo lo que les guste. Al contrario de lo que mencionas, yo siento que a mi edad tengo más tiempo libre porque ya no tengo hijos pequeños. Me encanta cocinar, hacerlo en mi casa, conectar con tanta gente y, además, ganar dinero con algo que ha sido mi pasión toda la vida. Hay que perder el miedo al ‘qué dirán’. Eso nos limita mucho. Yo misma pensaba: ‘hablo chistoso, tengo acento norteño, ¿qué van a decir de mí?’. Pero entendí que, igual que en la vida, habrá quienes te amen y quienes no. Eso no debe frenarte”.
Yudit tiene claro que su siguiente reto es seguir perfeccionándose.
“Todos los días pienso: ‘ahora quiero hacerlo mejor’. Quiero cocinar mejor, tomar algún curso o diplomado, seguir preparándome, pero siempre enfocada en lo que me apasiona: la cocina. Mi sueño es perfeccionarme, aprender diferentes tipos de cocina del mundo y, ¿por qué no?, participar en un programa de televisión de cocina. Eso sería lo máximo para mí”.
Concluye con un mensaje para quienes la siguen:
“Ojalá que todas las personas que tienen la inquietud de hacer esto se animen, se suelten, sean felices y, sobre todo, auténticas. Eso ayuda muchísimo, porque siempre habrá gente que disfrute cómo eres y habrá quienes no, pero lo importante es enfocarse en lo bueno. La actitud es la regla para salir adelante. Los proyectos necesitan esa energía siempre”.


