La cuarta temporada de Lotería del Crimen llegó con todo: más intensidad, nuevos casos inspirados en hechos reales que han estremecido a México y personajes que evolucionan junto con sus historias. Aunque es una producción original de TV Azteca, también se puede ver en Prime Video, Disney+ y Apple TV —y eso la volvió más accesible que nunca.
Uno de los mayores giros emocionales lo vivió Gigi, interpretada por Alejandra Herrera, quien pasó de ser la agente novata a una figura proactiva dentro del equipo. Ahora se involucra en acción de campo, manejo de armas y hasta en tramas románticas. Pero no todo es color de rosa…
Gigi evolucionó muchísimo esta temporada. ¿Cómo viviste esa transformación?
“Dejó de ser la novata. Le ocurrieron cosas nuevas, dejó el escritorio y comenzó a salir a campo, acompañada además por un gran equipo. Ahora la vimos con un romance, ya no tan seria. Para mí fue importante destacar este momento en el que muchas relaciones se tornan tóxicas y, más allá del control psicológico, transgreden hacia la violencia física. Creo que Gigi fue un gran ejemplo para todas las chicas —y también chicos— que atraviesan una situación así, para que puedan identificarla. Que vean que, a pesar de presentarse de forma cómica, está viviendo una situación difícil y que nadie es inmune a pasar por algo así.”
El arco emocional del personaje no pasó desapercibido. El público se lo apropió, lo abrazó y hasta creó un fandom con nombre propio: los Gigilovers. Aunque el romance tuvo final abrupto, parece que el ex de Gigi podría guardar un as bajo la manga… uno oscuro.
¿Qué ha significado para ti el cariño del público en esta temporada?
“Le ha ido muy bien esta temporada. Ahora existen los ‘Gigilovers’, así se autodenominaron, y yo estoy muy contenta por el recibimiento tan cálido a mi trabajo y a este personaje. La historia queda un poco inconclusa con su ahora exnovio: no se sabe qué ocurre, parece que Toño tomará un rumbo negativo, podría haber una venganza. Gigi atraviesa un momento de dificultad, pero todo lo veremos en una quinta temporada… esperemos que se concrete.”
En otro tono completamente distinto, Alejandra interpretó a una mujer migrante en el cortometraje I have no tears and I must cry. Su personaje tiene la vida planeada, solicita una green card… y todo se derrumba en cuestión de segundos. Es una historia dura, directa y emocionalmente devastadora.
¿Cómo te tocó emocionalmente representar ese tipo de realidad migratoria?
“Cada proyecto me mueve profundamente. El personaje tiene su vida planeada y, de pronto, todo se desmorona: debe abandonar el país. Adiós a la vida que construyó, la educación que recibió, los ahorros, el esfuerzo… y el amor por su pareja. Encontrarme con esa situación fue tan fuerte que es el tipo de historia que me mueve y me hace valorar profundamente mi cultura, mi país, mis costumbres.”
Y hablando de cultura, en el rodaje de Hola Hermosa en Malasia, Alejandra se enfrentó a un reto completamente distinto. Su papel como antagonista exigía seducción, pero sin contacto físico. Además, había restricciones sobre vestimenta y comportamiento. Un ejercicio de sensibilidad intercultural —y también de gratitud por lo propio.
¿Cómo viviste ese choque cultural al actuar en otro país?
“Tenía que seducir al actor sin poder tocarlo, lo cual fue complicado por nuestra cultura. También había muchas restricciones, como cubrirme los hombros, entre otras, y es ahí donde valoro profundamente la libertad que tenemos en nuestra sociedad.”
Otro proyecto que la dejó marcada fue Capo, dirigida por Robert Kwilman. La historia parte de un problema tristemente vigente: mafias que engañan a mujeres latinas con falsas ofertas laborales en Europa, y al llegar, las incomunican y obligan a trabajar en condiciones de explotación.
¿Hubo algún momento durante el rodaje que te marcara especialmente?
“La historia aborda una problemática que sigue vigente desde hace años. Muchos migrantes llegan a Polonia a través de ofertas laborales atractivas y, al llegar, descubren que en realidad se trata de una red de trata de personas. Una anécdota de este proyecto fue que, un día, nos encontramos por casualidad con dos personas que se nos acercaron. Al decirles que era mexicana, se emocionaron mucho: ellos habían viajado engañados, justo como se retrata en la película. Amablemente nos compartieron detalles de cómo fue el viaje, lo que sintieron y cómo se quedaron sin dinero para regresar. En sus rostros se veía la desesperación y otras emociones que me ayudaron a dar más humanidad a mi personaje.”
También te puede interesar
The Flyovers estrenan Grow Apart y se enfocan en su EP debut
Le Twins harán vibrar junto al 90s Pop Tour ‘El Antro’
Karla Breu presenta “A contracorriente” y anuncia show íntimo en Polanco
Alma Zarza nos habla de “Cool Kids” y revela detalles de su nuevo álbum
Nicoletta Spinelli la nueva voz del pop latino que fusiona amor raíces y bossa nova

